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Matrimonio concertado [Primera parte]

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Matrimonio concertado [Primera parte]

Mensaje por James Malory el Dom Ene 30, 2011 7:39 pm


Los jardines de palacio mantenían su esplendor a lo largo del todo el año. Para ello un ejercito de jardineros y empleados menores se esmeraban cada día, hiciese buen o mal tiempo y la propia reina se encargaba cada día de los rosales en el invernadero. Las plantas, cuidadosamente seleccionadas para cada época del año se mantenían siempre lozanas y cuando llegaba la siguiente estación simplemente se cambiaban por otras más propicias para el tiempo que habia de venir. Ahora, en pleno invierno, aún cuando el tiempo era suave a causa de la ubicación de la ciudad en el valle entre montañas, las acacias, cornejos y casias abundaban por doquier y los rododendros florecían ofreciendo pequeños salpicaderos de color y alegrando el paisaje.

La tarde se preveía apacible, el solo iluminaba a los presentes más no los calentaba, pero en previsión se habían distribuido por los jardines varias estufas de carbón, cuidadosamente ocultas entre las bajas hojas de los cornejos. Los caballeros se agolpaban en grupos cerca de las caballerizas, admirando la última compra de yeguas de cria del jefe de cuadrigas del rey, o bien cerca del lago, charlando sin duda de aficiones y negocios por igual. Las damas, más recatadas, se juntaban en pequeños grupos preparando las cestas de merienda y recogiendo flores, algunas pintando, la mayoría simplemente charlando mientras disfrutaban del aire fresco. Algunas parejas paseaban a la vista de todos, recorriendo los jardines.

Por mi parte, lo observaba todo sin prestar excesiva atención, intercambiando comentarios en la conversación que mantenían mi buen tío y sus buenos amigos a mi lado mientras esperaba, simplemente a que cierta señorita cumpliese su palabra y apareciese. El halcón esperando a su presa. No pude evitar una sonrisa hasta que escuché el tema de conversación que había sustituido al problema de los aranceles en la franja escocesa. El buen Julian a mi lado, asintiendo alguna vez pero claramente más interesado en la contemplación del paisaje que en lo que se decía.

—Lo que necesita es mano dura. Espero que su futuro marido sea un hombre capaz de dominarla cuando llegue el momento —murmuró mi tío, sin darse cuenta de que estaba divagando en voz alta. Supe a quién se refería sin preguntarlo, la noche anterior le había echo participe de mis planes para con la señorita Anderson...bueno, sólo en parte.

—El tipo de hombre adecuado podría fácilmente con ella, señor —comentó con voz divertida Julian despertando de su ensoñación. Aún cuando el caballero era un buen partido y desde luego un buen hombre, no podía negar que me caía bien aunque no fuesemos a convertirnos nunca en grandes amigos, estab bastante desesperado por encontrar a una esposa con medios economicos holgados. El pobre Julian era un romántico pero también un soñador. Se había gastado su no tan excasa fortuna patrocinando una serie de expediciones sin mucho sentido y de nulo resultado pero seguía creyendo que si no se daba por vencido encontraría respuestas en El Cairo.

—Quizá tengas razón, pero compadezco al pobre diablo que tenga que aguantarla —respondió mi tio Magnus, tendiéndole automáticamente las riendas al nuevo mozo—. Puede ser muy rebelde cuando le da la gana según tengo entendido. La he echo investigar en bien de nuestros intereses con ella. Su nodriza la tenía por un marimacho, los hermanos le daban demasiada libertad, !si se subía a los árboles con ellos! !cómo si fuese un mono!

—No me sorprende. Es obvio que fue una niña muy mimada, pero sabré enderezarla. También dicen que es muy hermosa y su reputación es intachable- replicó el futuro marido muy seguro. Tanto que tuve que reprimir un gesto de diversión y morderme la lengua.

- No creo que necesiteis domarla, no es un caballo- y tampoco creo que podais pensé pero no dije- Y estoy seguro de que no es un marimacho, el ejercicio es algo que una mujer debería practicar más a menudo, en eso no puedo estar más de acuerdo con los americanos.

- Tú y tus ideas progresistas. Una mujer es una mujer, no debe tener musculos, no los necesita, es labor del hombre protegerla. Primero de su padre, después de su marido. Así ha sido siempre- mi tío siempre fue de ideas fijas y, aunque le quiero, nunca estaremos de acuerdo en nada.

- Quizá prefieran defenderse solas, ¿lo habías pensado?- claro que no, eso lo sé pero insisto en llevarle la contra.

- Pamplinas- indica Julian con el ceño fruncido y de repente cambia de expresión y sonrie beatificamente. Me giro para ver que ha logrado el cambio de estado y la veo llegar, despacio, sin parecer muy entusiasmada.

Me acerco a ofrecerle mi saludo y guiarla del brazo hasta el grupo. Me inclino solo un segundo antes de llegar hasta ellos.

- Milady, creí que os habiaís echado atrás...estaba por ir a buscaros- comento de pasada hasta que me paro frente a mi tio con ella aún del brazo- Lady Anderson permitidme presentaros a mi tio Magnus y a mi buen amigo Lord Fanton.

Ambos hombres le hacen una reverencia educada y le besan la mano. La suelto y me aparto ligeramente de ella, sólo para quedar a dos pasos por detrás y dejarle sitio a Julian, que se acerca a ella sonriente.

- Un placer, Milady, Su Excelencia no deja de hablar de vos y no pude más que pedirle que nos presentase.

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Re: Matrimonio concertado [Primera parte]

Mensaje por Georgina Anderson el Vie Feb 04, 2011 5:53 am

Visualizo unos rayos de sol por mi ventanal y me cubro con las sabanas intentando ignorar el nuevo día. Entra mi doncella preguntando si me prepara la tina y recordandome que tenía un almuerzo hoy. Contemplo la idea de fingirme indispuesta para no ir pero esta se difunde rápidamente de mi cabeza. Ayer dije tan tranquilamente “Ahí estaré” ojala lo hubiera pensado mejor. Me levanto y doy pasos fuertes demostrando mi mal humor.

-Os podéis retirar, yo me preparare sola, gracias-digo antes de entrar a la tina y darme un baño extenso y relajado. Me visto sin entusiasmo con el primer vestido que encontré.

Ya lista bajo las escaleras y cruzo hacia el jardín. Al entrar noto que un caballero que dialoga con Hawke posa sus ojos en mí y sonríe efusivamente << Debe ser sir Julián>>. El primero en acercarse es Hawke, acepto su brazo por educación y no hacer visible para los demás que ha pasado algo entre nosotros pero aun me siento muy irritada con él. Creo ver que la comisura de sus labios forma una sonrisa imperceptible, le debe parecer muy divertido todo el asunto pues claro he terminado por convertirme en su diversión personal-Soy una dama de palabra Sir Malory-No dudo que Hawke sería capaz de entrar a mis aposentos a por mí, por eso disperse la idea de hacerme la enferma, es mejor mantener las tentaciones tan lejos como sea posible.

-Es un placer conoceros-digo con una media reverencia. <<Le llama amigo cuando quiero hacerlo de una esposa con la que él se pretende acostar, es el colmo de la hipocresía>> Julián me besa la mano y en concerniente recuerdo los besos de Hawke en ella, lo que sentí con el beso de Sir Julián no es ni la mitad de cuando es el que lo hace. No quiero admitirlo e intento mentirme pero aun así los sentimientos no se borran y aunque ni que me torturaran se lo diría a él, para mi propia maldición me estoy enamorando de James Malory.

Julián se acerca y le sonrió con amabilidad-Gracias por vuestra interés espero no defraudaros-contesto disimulando mi poco interés en este almuerzo concertado. Había llegado algo tarde así que ya era hora de la comida. Se sirvieron los alimentos mientras yo seguía a los caballeros hacia la mesa, llevada del brazo de Sir Julián. Comienzan a comer pero yo solo me limito a tomar agua no tengo estomago para pasar ningún alimento en este instante.

-¿Os cuando regresareis a Nueva Inglaterra?-
pregunto en un intento de hacer conversación. Su respuesta me sorprende con que el señor vive aquí, siento como comienza a hervirme la sangre sin embargo no demuestro ninguna emoción solo asiento y sonrió.

Me levanto con sutileza y en consecuencia ellos hacen lo mismo, nunca me ha gustado ser el centro de atención-Disculpadme, caballeros pero necesito ir a los lavados- en cuanto dejan de mirarme todos menos Hawke le hago una señal con la mano que solo un pirata entendería, para que me siga en un momento. Le espero recostada en una de las paredes y en cuanto le veo entro en una habitación dejándole verme. Al entrar noto que no está de acuerdo con esto y eso ya lo sabía pero también sabía que de igual forma me seguiría-Sois un tramposo, sabéis bien que especifique que fuera americano para irme de aquí con él, pero por supuesto que solo escucháis lo que os conviene-resoplo y me cruzo de brazos mirando hacia el lado <<Ya veo que no descansara hasta llevarme a la cama>> me cruza una idea por la cabeza y camino hacia el. Levanto mi mano con ademan de ir a golpearlo pero solo la paro en su cuello haciendo presión en este y elevándome un poco consigo estar cerca de sus labios. Mirándole fijamente, le beso y justo como él me enseño mordisqueo sus labios un poco para hacerle abrirlos y frotar mi lengua con la suya, entregándole un apasionado beso. Me le despego de golpe, empujándole desde el pecho con mi mano izquierda pero sin soltar su cuello-Entonces no os molestara ni un poco que vaya a ser esta entre otras cosas con Sir Fanton-le digo dibujando una perversa sonrisa en mis labios es irónico que haga esto por fastidiarle cuando la que termina dolida soy yo. Quito mi mano derecha de su cuello y me alejo, enteramente sonrojada-Yo salgo primero, os espera un rato-uso un tono casual para disimular mi inolvidable molestia.
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Re: Matrimonio concertado [Primera parte]

Mensaje por James Malory el Vie Feb 04, 2011 12:27 pm

La observo mientras se presenta y nos acompaña a la mesa. No parece contenta pero tampoco lo esperaba. Es bastante terca y no acaba de ver las ventajas de lo que he discurrido para ella. Al fin y al cabo todos conseguimos lo que queremos. Julian a su heredera, ella un marido e hijos y yo...bueno, todo ella ya sabe lo que quiero yo.

Me preocupa que este tan callada y no pruebe bocado, ¿estará enferma? No es precisamente de las que no dicen palabra, más bien lo contrario, no hay forma de callarla si tiene algo que decir. Julian se está comportando, como esperaba. Toso cuando abre la boca para preguntarle cuando vuelve a las colonias. Por su cara sé que no le ha gustado la respuesta, ¿qué esperaba? ¿De veras esperaba que la dejase ir sin más? No puedo.

Se levanta, disculpandose y los caballeros vuelven a sentarse para centrarse en la conversación y la comida. Yo continuo mirandola con el ceño ligeramente fruncido porque me temo que su disgusto por la respuesta de mi amigo tiene algo que ver con su necesidad de ir al lavabo. Me hace un gesto para que la siga, niego con la cabeza casi imperceptiblemente, no es momento de abandonar la mesa, pero no me hace caso, como siempre.

- ¿He dicho algo inconveniente? - me pregunta Julian cuando la ve alejarse.

- Creo que tenía la ilusión de volver a casa alguna vez- contesto sucintamente- ¿Me disculpan caballeros?

Me incorporo y doy un rodeo por los jardines, entrando tras ella por una puerta lateral. Ella aparece y la sigo, tal como pidió aún sin estar de acuerdo en que sea lo mejor.

- Os escucho milady, creedme que escucho cada palabra que decís, pero no especificasteis que tuviese que vivir allí, sólo que fuese americano y americano es.

Replico a mi vez sin contricción mientras me permito mirarla como no pude hacerlo fuera. Lleva un vestido de muselina y tafetán, con pequeños ramilletes verdes que le deja descubiertos los hombros. Tiene pecas. Pequeñas muescas de color café espolvoreadas por su blanca piel. La culpa es de la exposición al sol mientras se disfraza de lo que no es. No sé porque las mujeres se preocupan tanto por ocultarse del sol para que las infames pecas no surjan. Creo que son preciosas. Tengo que concentrarme para no estirar la mano y tocarlas.

Está parada, cruzada de brazos frente a mi, me imagino lo que está pensando. Es una pena que no podamos simplemente ponernos de acuerdo. Abro la boca para indicarle mis argumentos e intentar convencerla de que es lo mejor pero en ese momento se acerca y alza la mano. No me muevo, supongo que la merezco. La bofetada no llega sorpresivamente, en su lugar me coge del cuello y alza la barbilla. La sorpresa no me permite reaccionar. Cuando me besa aún creo que en cualquier momento me morderá la lengua o algo semejante, no seré yo quién proteste, sus labios se amoldan a los mios perfectamente y en el fondo de mi cerebro, mientras disfruto del beso, me molesta que haya aprendido a hacerlo tan bien. Es la primera vez que me besa ella a mi, y no dejo de encontrarlo maravilloso y refrescante. La tomo de la cintura en cuanto separa los labios, acercandola más aún, pegando su cuerpo al mio hasta que noto en mi pecho los latidos de su corazón y continuo besandola, completamente ajeno a lo que pueda rodearnos, intentando llegar al punto en que el suyo y el mio se acompasen.
No llegan a hacerlo. No porque ella se retira de golpe, tal como ha llegado se fue. Se mantiene enfrente de mi con sus dedos entrelazados con el pelo de mi nuca, no sé ni si es consciente de que me está agarrando de la solapa con su otra mano. Yo sólo soy consciente a medias, mis labios aún cosquillean.

Lo que dice me saca del limbo y parpadeo. ¿Besar a Julian así? Frunzo el ceño sin darme cuenta pero luego reacciono mentalmente. No, tonterías. Julian es un tipo clásico, jamás la besaría más allá de un suave roce de labios y estoy seguro de que hace el amor sin sacarse la ropa y sin encender la luz, de la forma establecida socialmente como correcta. Lo más probable es que ni la vea desnuda jamás, ¿no?

La duda sin embargo se instala en mi pecho y la sensación no es agradable.

- Sir Fanton jamás usaría la lengua con una señorita respetable milady.

Respondo con un tono de voz demasiado brusco. ¿Qué intenta decirme? Por desgracia se me ocurre que ella si es capaz de usarla, al parecer aprende muy deprisa. Demasiado para mi gusto.

Se va y me deja allí. No hacía falta ni que dijese que esperase, de todas formas no podría moverme. La sigo con la mirada, recorriendo su silueta mientras se aleja, la curva de sus hombros, el vaivén de sus caderas. Me obligo a ponerme en marcha segundos después de perderla de vista y vuelvo a la mesa, donde ella ya está de nuevo charlando con Sir Fanton y sin probar bocado. Me siento pero no me centro en la conversación, de vez en cuando mis ojos se desvian a sus labios sin poder evitarlo.

Julian está diciendo algo que llama mi atención.

- Hace mucho que no voy a las colonias milady, pero no sería un inconveniente en caso de que mi futura esposa desease residir allí, mis negocios en la capital no me llevan todo el tiempo y podría perfectamente pasar largas temporadas fuera de Karlsburg.

Maldición. Mil veces maldita. Me muerdo la lengua para no echar pestes mientras ella contesta y me centro en un macizo cercano mientras mi cabeza da vueltas buscando una respuesta. Ella responde, no sé que le dice pero la mano de Sir Julian coge la suya por sobre la mesa y le acaricia los nudillos. Ya no sé lo que estaba pensando, sujeto la copa con fuerza para no darle un mamporro y frunzo el ceño mientras la miro advirtiendole que se suelte.
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Re: Matrimonio concertado [Primera parte]

Mensaje por Georgina Anderson el Vie Feb 04, 2011 9:34 pm

Se hace el idiota o solo lo es-¿Y a que pensabais que me refería con las palabras largarme de aquí?-arrugo la frente en un gesto de molestia.

Alargo aun mas mi sonrisa perversa al ver que he concedido sembrarle la duda. Este pequeño juego puede ser de dos, el quiere que me case pues le hare desear lo contrario, si me desea tanto como dice al final terminara por ponerse celoso.

Abro la puerta con mi mano derecha pero antes de marcharme le dirijo unas palabras sin mirarle-Tal vez el no pero yo…- Salgo por los corredores y me cruzo con una dama, le hago una pequeña reverencia en forma de saludo, sin detenerme hablar. Regreso a la mesa con una sonrisa dándole unos sorbos mas a mi agua. Me percato al instante de cuanto Hawke vuelve a tomar asiento pero no le miro. Siquiera profiere palabras parece mudo, lo cual no es habitual en él. << ¿Realmente le ha importando tanto las palabras que le he dicho?>> Dejo de divagar al escuchar justo lo que necesitaba de los labios de Sir Julián.

Asiento y sonrió-Es una esplendida idea Sir Fanton, apuesto que a vuestra futura esposa, le agradara-contesto sin hacer evidente que yo se que posiblemente el quiere que yo sea su futura esposa- Yo, al menos si deseo regresar a América, os entiendes que allá reside mi afectuosa familia y se me rompería el corazón, si tuviera que quedarme en Karlsburg-

Sir Julián toma mi mano con devoción acariciando los nudillos de esta y logro leer la mirada de Hawke, la cual me pide con disimulo que aleje su mano de mi, le hago nulo caso y no me alejo. Esto debería divertirme completamente pero estúpidamente no puedo evitar el sentirme culpable. No sé qué tan lejos sea capaz de llevar este juego, realmente no pienso casarme, anoche entre las sabanas lo he decidido volveré a América a vivir con mis hermanos y no me casare hasta estar enamorada. Si nunca puedo borrar de mi corazón el rostro de James Malory entonces me dedicare a cuidar de mis hermanos y sus hijos. No será tan malo como recibir las caricias forzadas de otro.

El almuerzo ya ha finalizado y ahora solo la gente se limita a seguir en la mesa para platicar. Sus conversaciones me aburren, preferiría hablar de un libro, de música o pinturas- Sir Fanton, puesto que hemos finalizado vuestros alimentos me preguntaba si os gustaría dar un paseo a caballo- aunque yo realmente no había comido nada, el tío de Hawke me mira, parece molestarle escuchar que una mujer le haga peticiones a un caballero, para algunos caballeros la mujeres solo deberían dedicarse a tejer y criar.


Última edición por Georgina Anderson el Dom Feb 06, 2011 3:58 pm, editado 1 vez
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Re: Matrimonio concertado [Primera parte]

Mensaje por James Malory el Vie Feb 04, 2011 11:30 pm

- Esas las escuché milady, pero no siempre llueve a gusto de todos- respondo casi imperceptiblemente. No sé si me ha escuchado. Escucho lo que dice antes de salir por la puerta, aún cuando lo dice bajando la voz. Ya me estaba imaginando yo algo así, pero no. ¿Por qué iba a hacerlo? Julian no puede ser su tipo ¿oh si? La verdad no me lo había planteado cuando planeé esto. Debí haberle buscado un hombre bajito y barrigudo con una gran papada pero la verdad es que nunca le haría algo asi. Julian tiene sus fans, es de buen talle, correcto, siempre viste impecable y las mujeres suelen decir de él que parece muy dulce. Quizá no lo pensé bien cuando lo escogí. Simplemente dí por supuesto que le gustaban los hombres con un poco más de caracter.

Tras mi periodo de abstracción en la mesa la muy pérfida se pone a darle conversación, la afirmación sobre irse del pais y su comentario sobre la familia me hace resoplar.

- Afectuosa familia...-murmuro entre dientes acariciandome el mentón mientras recuerdo lo tierno de los puños de su "hermanito" . No se me olvida que no ha apartado la manos cómo le indiqué.

Quizá si le dejo ahora la cara como un mapa la señorita aprenda a obedecer y el empalagoso de mi amigo a meterse las manos en los bolsillos. Ganas no me faltan.


- Me van a disculpar caballeros y milady, pero he de resolver otros asuntos- estaba comenzando a decir para despedirme sin hacer ninguna tontería y poder pensar tranquilamente cómo derivar este asunto cuando terminamos de comer, me enciendo un puro, privilegios de las comidas al aire libre pero está visto que ni del tabaco me dejan disfrutar tranquilamente. Mi tío casi se atraganta con su propia saliva cuando la escucha a ella proponerle una cabalgata a Julian. No es que él no haya carraspeado también. Me reiría si no fuese porque sé que aceptará y, de hecho, lo está haciendo en este mismo instante. Volviendome a sentar cuando ya me estaba incorporando me dan ganas de estrangularla con mis propias manos pero me controlo y modulo un tono neutro al responder.

- Por supuesto, una cabalgada para bajar la comida nos vendría bien a todos- creo que entenderá la ironía sobre todo porque ella no ha comido nada aunque dudo en que nadie más se haya fijado- ¿tío? ¿Contamos contigo?

Como esperaba mi tio niega con la cabeza, nunca le ha gustado ningún tipo de ejercicio fisico. Julian claro, ya había aceptado previamente y mi risueña amiga no acaba de aprender que no puede irse a cabalgar sin escolta o carabina con cualquiera que se le presente. Por supuesto irse con dos hombres es todavía peor pero por eso mismo convierto la cabalgata en una salida de grupo cómo sobreentendiendo que ella se refería a eso, aunque sé a ciencía cierta que no. Julian respira más tranquilo cuando invito a Lady O a acompañarnos como de pasada, su mirada al aceptar no me acaba de gustar, hace tiempo que aclaramos que no me interesaba pero...era la que estaba más cerca, nada más. . Una salida en grupo está oficialmente aceptada.

Por la mirada que le lanzó a George cuando se cruzan las nuestras creo que me ha entendido perfectamente y que ya sabe que se está jugando una azotaina.

Lady Ofelia es una chica preciosa, de apenas veinte años, viuda y con un cuerpo que en otro momento aprovecharía bien, también es una mujer de caracter mezquino y muy dada a ridiculas formas de llamar la atención, como ese escote que no puedo dejar de admirar pero que no es nada apropiado a estas horas del día. Mientras la entretengo con las últimas anecdotas, quién ha dejado a quién, los últimos rumores y la última ópera estrenada mis ojos vuelven una y otra vez a esa espalda que camina delante de mi del brazo de Lord Fanton. Al llegar a los establos nos ensillan un par de bayos para las damas, un corcel belga para mi buen amigo y me traen a Thunder, mi pobre semental está algo inquieto, no lo culpo, tres días ya desde nuestra última cabalgada de verdad.

Lady O, como acostumbra, comienza con su teatrillo de siempre e indica que el caballo es muy alto y ella muy torpe y que tiene miedo de caerse, sólo es eso, teatro para que uno de los dos se ofrezca a llevarla en su montura. Poniendo los ojos en blanco acabo ofreciendome yo porque el pobre Julian ya no sabe donde meterse y está a punto de hacerlo. Le dejaría pero seguro que George me hecha la culpa luego por estropear su cabalgada con Fanton.

- ¿Lady Anderson? ¿Vos no teneis miedo del enorme caballo?- le pregunto solo por molestarla recalcando la palabra enorme- Sería una pena que le pasase algo a tan hermoso cuello- y que ella decida si sólo apunto una posibiidad o le advierto que se lo retorceré como se propase.
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Re: Matrimonio concertado [Primera parte]

Mensaje por Georgina Anderson el Dom Feb 06, 2011 5:26 pm

Hawke vuelve a tomar asiento <<¿Qué no se estaba despidiendo?>>, se invita él y a su tío a la cabalgata. Sonrió irónicamente mientras veo que el señor Magnus no acepta. Me estaba divirtiendo ver a Hawke algo irritado hasta que oigo que invita a Lady O quien lo mira como perrito con hueso nuevo. Frunzo el ceño por el trayecto de un segundo. A Sir Julián se le percibe, tímido y temeroso por Dios si solo se asusto con la propuesta de una mísera cabalgata a solas. Hawke habría aceptado para luego pasar a regañarme por poner en riesgo mi reputación pero jamás se habría asustado. Es mas en este momento me está amenazando con esos preciosos ojos suyos. Aunque me tarde en darme cuenta que el me gustaba, sé muy bien qué es lo que me atrae de él, es su carácter y lo imposible que es de manejar aunque eso mismo sea lo que odie a veces.

Sir Julián me extiende el brazo sonriente. Camino con él hacia las caballerizas, sin pronunciar palabra en un intento de escuchar lo que hablan los dos que se encuentran atrás nuestro. Sir Julián habla sobre sus negocios y expectativas en ellos. Los mozos nos preparan unos caballos pero yo solo pienso montar a mi fiel Pegaso. Me disponía a pedírselo pero no llego a pronunciar palabra por que Hawke comenta algo y entonces me percato de la astucia de Lady O al hacer todo un drama para que este le ofrezca llevarla a su espalda. No si bien decía mi padre que “La venganza siempre se te regresa” me están dando una cucharada de mi propia medicina por que ahora la que siente celos soy yo. Despotrico para mis adentros aguantándome las ganas de fulminarlo con la mirada e ignoro el comentario. Camino hacia uno de los mozos.

-Por favor señor seriáis tan amable de traerme a Pegaso-le digo al sirviente, el asiente y me lo ensilla. Vuelvo hacia ellos- Sabíais Sir Fanton que he participito en las primeras competencia de equitación para mujeres que se han llevado a cabo en América incluso le he ganado a nobles caballeros-anuncio con una falsa sonrisa mientras espero a Pegaso. Entiendo el mensaje subliminar de sus palabras, es una advertencia para que ni se me ocurra el montarme a las espaldas de Sir Julián, ganas no me faltan pero me seria incomodo a decir verdad.

Julián y Hawke se disponen a ayudar a Lady O a subir al corcel. Por unos segundos me debato en si montar como hombre o de lado como se supone que monten las damas pero la sola idea me repudia no es justo que nos quieran obligar a montar de manera incomoda solo para vernos recatadas y dóciles. Al final me trepo al caballo de una como lo haría cualquier jinete importándome poco lo que vaya a pensar Fanton de mí. Inclino mi cabeza para acariciar el pelaje blanco de Pegaso que mira con recelo a su enemigo-Tranquilo-le susurro imperceptiblemente.

Comenzamos la cabalgata trote lento mientras tenemos conversaciones.

- Sir Malory, Lady Anderson ¿Cómo os conocieron vosotros?-pregunta Lady O, trago saliva y disimulo lo incomodo de la pregunta, mirando Hawke y diciéndole con la mirada que le sedo la pregunta.

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Re: Matrimonio concertado [Primera parte]

Mensaje por James Malory el Miér Feb 09, 2011 12:01 am

Sólo lo pienso un momento antes de hacer subir a Lady O delante de mi, sólo de pensar en tenerla pegada a mi espalda y aplastandose contra mi, como sé que haría, me enferma. Mejor tenerla delante, donde pueda verla y manejarla a mi antojo. Educadamente y con gran elegancia, hay que reconocerlo, se sienta con las piernas juntas y en perfecta postura amazona, las faldas pulcramente desplegadas sobre sus piernas y los tobillos cruzados.

- ¿Señora?- pregunto a modo de prueba para ver si está lista mientras espero a que los demás se pongan en marcha. Le rodeo la cintura para tomar las riendas de Thunder y uso las dos manos para tomarlas esta vez, aunque todo el mundo sabe que que suelo hacerlo sólo con una mano- ¿Estais cómoda?

- Oh, si, perfecta, gracias excelencia- me contesta bajando el tono mientras se echa el pelo a la espalda y sonrie beatificamente- Sólo no acelereis mucho.

Georgina pide su caballo y el mozo se apresura a cumplir sus órdenes, no puedo evitar sonreir cuando comenta sobre su destreza cabalgando y Sir Fanton pone cara de circunstancias, no es buena forma de conseguir marido ser tan directa y sincera, pero ni modo. Ya no estoy tan seguro de que esto fuese buena idea.

- Milady, disculpadme pero no creo que las mujeres deban participar en competencias fisicas, ni siquiera entiendo cómo se les ocurre semejante aberración a esos progresistas sin excrupulos, de todas formas ¿qué caso tiene?- contesta Julian tras tragar saliva y ruborizarse- Cualquier caballero que compita con una dama obviamente la dejará ganar.

Me reiría a carcajadas si no fuese porque la estoy viendo subirse al caballo a horcajadas delante de estos dos. Me dan ganas de estrangularla, con lo cotilla que es Lady O a media tarde ya será la comidilla de toda la corte como la americana estuvo cabalgando con dos caballeros con las faldas por las rodillas. Maldita sea su estampa. Por encima el buen Julian no le quita ojo de encima, aunque sé que la está juzgando también sé que otra cosa está pensando. Les retorcería el pescuezo a los dos, a la una por provocarlo y al otro por hipocrita.

- Yo no- afirmo a lo dicho por Fanton antes de aproximar el caballo a Pegaso y dejarlo a un lado- ¿Puedo elogiaros Ofelia por vuestra magnifica postura? Se nota vuestra educación- dejo caer como quién no quiere la cosa ya que no puedo gritarle que se siente cómo dios manda.

Lady O se infla ante el elogio, no le presto atención pues empezamos a trotar, mantengo el caballo firme y a paso lento para no tener que sujetar a la señorita por la cintura, al menos intentaré evitarlo, ya es bastante malo no poder cabalgar a mi ritmo. Sir Fanton sigue mirando disimuladamente las piernas de George manteniendose a su derecha en todo momento, Lady Ofelia aprovecha para hacer una pregunta que al parecer la señorita prefiere no contestar.

- La familia de Lady Anderson tiene una compañía naviera, como sabreis el ducado tiene también intereses navales- comienzo a contar sin perder la sonrisa- Alguno de sus hermanos y yo coincidimos varias veces en alta mar, por asuntos de negocios, y cuando Lady Anderson mostró interés por hacer la travesía hacía Londres no pude más que ofrecerme a traerla ya que mi barco estaba dispuesto para salir, ¿fue más o menos asi no Geor...milady?

Al fin y al cabo nada de lo dicho es exactamente una mentira, aunque lo fuese no perdería la sonrisa. Pero me divierte más flexionar la verdad que inventar.

- ¿De veras? ¿La dejaron venir con vos?- pregunta la estupida frunciendo el ceño y poniendo cara de no creerselo. Me dan ganas de estrangularla también- Cruzar el Atlantico son casi tres meses ¿no?

- Tres y medio en realidad, si el viento es favorable- respondo mordiendome la lengua para no mandarla al cuerno- por supuesto Lady Anderson estuvo acompañada en todo momento por una chaperona y tuvo el menor contacto posible con los hombres de la tripulación.




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Re: Matrimonio concertado [Primera parte]

Mensaje por Georgina Anderson el Vie Feb 18, 2011 3:05 am

Le miro de reojo envolver a Lady Ofelia con sus brazos, hasta donde recuerdo siempre toma las riendas con una mano pero seguramente el muy bribón busca aprovecharse. En los movimientos de ella se puede notar el flirteo, claro esa forma de echar su cabello hacia atrás que más puede ser.

“Milady” dice Sir Fanton atrayendo mi atención hacia el nuevamente. Es irónico que lo que dice no me moleste en lo absoluto, si lo hubiera dicho Hawke me habría enfurecido- Es lamentable que penséis eso Sir Fanton y déjeme contradeciros, además de Sir Malory conozco a otros que competirían dignamente con una dama. Sinceramente creo que eso de dejarnos ganar no es más que una excusa para no aceptar la derrota-añado en tono calmado después del “Yo no” de Hawke.

Las siguientes palabras de Hawke se sienten como un manotazo en mi cabeza, sin poder evitarlo arrugo la frente formando una expresión de molestia. Muevo las riendas de Pegaso para que camine y así no puedan ver mi rostro. Pensé que al imbécil este le gustaban las mujeres de verdad pero parece que prefiere las muñecas que más que damas parecen marionetas de los demás.

-Sir Malory, cuando deseéis será un placer para mí competir con vuestro majestuoso Thunder- digo mientras me percato de que el dichoso Julián no deja de mirar mis piernas, normalmente me habría puesto unas faldas más abiertas y largas para que aunque montara como jinete no se me viera ni un claro de carne pero no estaba preparada para una cabalgata. Con suma habilidad y sin parar el corcel, coloco la mano izquierda en su lomo levantando todo mi cuerpo con esta a la par que con la derecha me aguanto las faldas para cubrir mi cuerpo y no dejar entrever nada, con rapidez giro mis piernas tomando la exacta postura de lady O. Tengo claro que a ninguno de ellos le gustara lo ocurrido pero me vale.

Hawke comienza a contestar a su pregunta y yo simulo que él dice toda la verdad. Me falto poco para atragantarme de risa cuando dio a entender que me trajo como un favor para mis hermanos. De tanto llamarme George casi se le escapa-Justo así Lady O-respondo.

-Sí, estuve encerrada en mi camarote en toda la trayectoria, fue un viaje bastante tedioso pero todo valió la pena al llegar a tan esplendido reino-digo complementando lo dicho por Hawke. Lady Ofelia exclama “oh” mientras se echa un poco para atrás acercando su cabeza levemente hacia el pecho de él, frunzo el ceño y dejo de mirar la escena para posar mis ojos en Sir Fanton.

-Os han comido la lengua Sir Fanton, lamento haberos desilusionaros pero ya debe de haberos percatado de que no soy una dama normal-digo con seriedad esperando oír su opinión sobre mí. Puedo adivinar que ya no querrá casarse lo cual me ahora la molesta tarea de tener que rechazarle.
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Re: Matrimonio concertado [Primera parte]

Mensaje por James Malory el Dom Feb 20, 2011 12:05 am

"Sir Malory, cuando deseéis será un placer para mí competir con vuestro majestuoso Thunder"

- Cuando gusteis milady, estoy deseoso de probar vuestra resistencia a ritmo de cabalgada- y cada uno que lo tome como quiera, no creo que Fanton se entere de la misa la mitad y Lady O parece entretenida en otros menesteres, como dejarme bizco con tanto meneo de cabellera.

No puedo evitar sonreir de lado cuando pilla la indirecta y cambia de posición sobre el caballo. Buena chica.

Si que estuvo encerrada la mayor parte del tiempo si, sólo que en mi camarote no en el suyo, porque no tenía, inconvenientes de viajar vestida solo con unos pantalones ajustados.

Lady O se echa hacía atrás y yo me separo por defecto.

- ¿Cansada señora?- pregunto fingiendo cortesía pormucho que sé que no se trata de eso- Quizá el ritmo- mortalmente lento- de la cabalgata os ha fatigado, sería conveniente descansar un rato, ¿qué me dices Julian? Por las damas.

Sin esperar respuesta retengo las riendas y bajo del caballo antes de que a la mujer se le de por fingir un desmayo y se me caiga encima. Le tiendo la mano para ayudarla a desmontar y permito sin decir nada que se apoye en mis hombros para hacerlo y se deje resbalar.

Fanton ha bajado también y se acerca al caballo infernal de George para ayudarla a su vez. Parecen entretenidos charlando pero no puedo fijarme más porque Ofelia no es capaz de callar.

- No sois habitual, he de reconocerlo, pero tampoco habeis tenido una educación inglesa tradicional y he conocido antes a mujeres que, como vos, pensaban en términos de independencia, algunas incluso que querían trabajar...¿os lo imaginais? Pero todas han acabado aceptando y se han convertido en esposas ejamplares. Es cuestión de cuna y vuesttro linaje es incuestionable- responde Julian más animado porque ha pedido su opinión- y sois una mujer muy bella sime premitía observarlo.

A lo último si llego, del brazo de Lady O. porque no he visto forma humana de negarme. Resoplo por la afirmación y pongo los ojos momentaneamente en blanco. Lord Fanton no es tonto y cuando sugiero dar un paseo tranquilo por los alrededores inmediatamente le sugiere a su vez a George de enseñarle las ruinas cercanas. Lady O frustra mis planes de nuevo indicando que ella está muy dolorida de la cabalgata y que mejor se queda un rato sentada y disfrutando del paisaje. No me queda más remedio que acompañarla.

Los veo partir con el ceño fruncido pero las manos atadas.
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Re: Matrimonio concertado [Primera parte]

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